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Parado a los 50

Tampoco hoy encontré trabajo. Qué más da que ya esté viejo, mientras que pueda caminar, coger peso y cavar un agujero... Malditos ricos, se han vuelto unos cobardes, antes me llamaban en cuanto tenían un problema, ahora sobornan para callar bocas. ¡Bah! Esta generación de ineptos no entiende cómo funciona el mundo, ya se darán cuenta.

CUANDO TE HUNDES

Que expresión más acertada la de tocar fondo. De repente, emociones contradictorias, caminos de evasión, recuerdos desordenados, futuras predicciones... Entonces, aparece un límite en tu cabeza, invisible pero imborrable. No te queda otra, reaccionas. Soy de las locas que piensa que todo sucede por algo. Es decir, jodidamente positiva. Creo que si algo se termina es porque debe ser así, viene algo mejor para ti y por eso tocas fondo, para avanzar. Por culpa de esta gilipollez, mi reacción siempre va a ser la misma. Mientras que otros intentan solucionar el problema pidiendo ayuda. Yo no, siempre independiente. Mientras que otros se mantienen a la espera de las consecuencias. Yo no, impaciente por naturaleza. Mientras que otros toman decisiones radicales y mandan todo a la mierda. Sí, esa es la mía.

ME LO SUELEN DECIR

Que por qué soy tan fría. Que si no tengo sentimientos. Te hicieron daño y por eso eres así, ¿no? Y un montón de chorradas más. No me sorprende. La gente siempre te intenta colocar alguna etiqueta, sino no saben cómo ser contigo. Sobre todo si eres yo. Con tus amigos muy cariñosa y con la persona que te gusta, no. Y sí, yo soy esa a la que le agobian las relaciones cerradas, la que nunca ha tenido pareja y la que siempre pierde el interés muy pronto. Joder, ni siquiera comparto el concepto que esta sociedad tiene de “amor”.  Pero no sabéis lo que duele. No os imagináis las putas ganas de llorar que me entraron. Ni lo pequeñita que me volví. Ni mucho menos el vacío que sentí en el pecho cuando me dijo: “solo estoy contigo porque sé que contigo no voy a avanzar”.

DECISIONES

A veces no sabes qué hacer con tu vida. Tienes varias opciones, te has montado unas cuantas películas en la cabeza, pero te da miedo equivocarte. Tienes que asumir de una vez que el error siempre va a estar ahí. Sin error, no hay acierto. Las mentes positivas dirán que del error se aprende. Las negativas que el error es fracaso. Realmente, ¿qué es equivocarse? ¿Que salga como no lo has pensado? Qué controladores somos, ¿no? Llámame loca, pero soy de las que piensa que equivocarse es ir hacia delante, porque ya has tomado una decisión. Que haya salido mal o bien no importa, porque has conseguido lo que te daba tanto miedo hacer. Por eso, te animo a que te dejes llevar, que lo mandes todo a la mierda, que te enfrentes a las consecuencias de cara y no de lado, que llores de frustración hasta que se te sequen los ojos, que te enfades con el mundo cuando no va como tu quieres, que grites como un loco ante buenas noticias... Porque planear está muy bien, pero las ideas no van a dar el pas...

RELACIONES ABIERTAS

Somos gilipollas. Es la verdad, lo primero es reconocerlo.  Los celos siempre han existido y siempre existirán. Es verdad que hay diferentes niveles y tipos, y cada persona es un mundo y los siente de una forma u otra.  Pero ahí están destruyendo parejas. ¿Por qué los sentimos? Porque tenemos un ideal implantado en la cabeza desde Dios sabe cuándo. Ya sabes por dónde voy, ¿no?  El de tener una relación cerrada. Nos han enseñado que tu eres para mí y yo para ti.  Pero, ¿realmente eso tiene que ser así? ¿Es sano?   Al igual que los celos, desde siempre han existido las infidelidades y van a seguir ahí. ¿Por qué? Porque no somos animales, lo queremos todo y lo queremos ya, porque nos guiamos por impulsos, queremos pasión, nos encanta el morbo y nos perdemos entre pensamientos sucios. Por eso, aunque tengas pareja, si conoces a alguien atractivo no te lo vas a pensar dos veces.  Entonces, ¿por qué no ahorrarnos todo esto?¿Acaso no habría más confianza s...

MODO PAREJA: loading...

Todo cambia, gira, se mueve. Evolucionamos o eso tratamos de hacer. Hasta los conceptos se transforman, por ejemplo el de “tener pareja”. Antes era lo normal, incluso lo que se buscaba, se veía como un asentamiento de cabeza. La verdad, nos lo vendían muy bien con los cuentos de princesas. Pero hoy ya no estamos interesados en nuestra media naranja. Más bien lo que deseamos es “pasarlo bien” y no malgastar el tiempo. De ahí surge el miedo al compromiso, porque si nos ponemos modo parejita, creemos perder más que ganar. A ver, siendo sinceros, requiere un gran esfuerzo. Te das cuenta cuando cambias un sábado noche de locura por Netflix. Luego, todo va a peor: aparece el verbo “nosotros” en tu vocabulario, los planes con tus amigos pasan a un segundo plano, las alarmas en tu móvil con recordatorios de fechas “importantes”, el stalkeo al Instagram de tu pareja cuando sale de fiesta, etc. El problema de que haya cambiado el concepto de pareja es que no ha cambiado su significado. Tener p...

¿QUÉ SOMOS?

Odio que me hagan esa pregunta.  Se arriesgan a escuchar lo que no quieren oír, porque quien pregunta siempre quiere algo más.  Y para qué, ¿por una etiqueta de mierda? ¿No hay suficientes hastags en las redes ya? No entiendo por  qué necesitamos ponerle nombre a todo. Es obsesivo, controlador, analítico. Entonces, ¿por qué queremos crear una inteligencia artificial que se parezca a nosotros? Si cada vez somos nosotros los que nos parecemos más a un puto ordenador. Me preocupa. Los objetos son un fin para y las personas un fin en sí mismo, no al revés.  Pues ayer le pregunté qué somos a alguien. ¡Boom! Te acaba de dar un cortocircuito mental. Sí, lo admito. E s verdad eso que dicen, que de repente aparece una persona que te da mil vueltas, te rompe todos los esquemas, te vuelve jodidamente loco. En ese momento, no quieres, pero necesitas ponerle nombre a todo ese terremoto de emociones. No sabes si es por entenderte o entenderlo, por controlarlo o controlarte, como...